LA EXISTENCIA DE DIOS
Que algo debe de haber, puede que si, puede que no. Y creer en un señor mayor de pelo blanco y barba canosa, que todo lo ve y todo lo sabe, pues cada vez menos. No puede ser que haya un Dios que deja que las personas se maten unas a otras… Dios puede ser lo bueno que llevamos dentro. En una página Web, encontré esta respuesta a la pregunta sobre la existencia de Dios:
La cuestión sobre la existencia de Dios, se la ha planteado el hombre a lo largo de toda la historia, y ha hecho que muchas personas ‘nos comamos mucho la cabeza’, porque no sirven las respuestas de los otros, y cada uno tiene que buscar y dar su propia respuesta.
Permíteme ante la cuestión de la existencia de Dios, comenzar con una afirmación un tanto atrevida: Si Dios existe o no, es una cuestión irrelevante.
La existencia de alguien no depende de la opinión de uno (la existencia de la enfermera no depende de la opinión del niño ni de su deseo de que desaparezca cuando le va a poner una inyección). Por lo tanto, la cuestión de la existencia de Dios es independiente de nuestra opinión, e incluso de nuestra creencia o deseo (creer en la existencia de los ‘gnomos’, no nos asegura su existencia).
Por otro lado, la realidad a la que denominamos Dios, (nadie lo ha visto jamás, no es algo físico, ni material,...), no puede ser objeto de experimentación, ni de comprobación, ni de manipulación, ni de utilización, por lo que la metodología científica es inviable e inútil para demostrar tanto su existencia como su no existencia. Su existencia, no la podemos afirmar, ni negar, ni conocer por métodos científicos. No es una cuestión que le corresponda al campo de la ciencia empírica.
Desde el punto de vista sociológico, la mayor parte de la humanidad cree en la existencia de Dios (según las estadísticas). Pero la existencia de Dios tampoco depende de la opinión de la mayoría.
La existencia de Dios, no es una cuestión de tipo filosófico, ni científico, ni sociológico, es una cuestión de fe.
En cuanto a creer en la existencia de Dios, lo verdaderamente importante y significativo, a mi juicio, es que, no es una simple creencia en una idea, sino que principalmente sea una experiencia personal, es decir, no sólo una convicción, sino algo que tiene tal fuerza en mí persona, que transforma mi propia comprensión de la existencia, mi relación con el mundo, mi pertenencia a una comunidad religiosa con la me siento unido, y mi vida ante una Presencia que me acompaña, me hace más feliz, me hace mejor persona y hace que me sienta salvado, amado, incluso más allá de la muerte..
La cuestión que importa para la felicidad personal, no es la existencia de Dios, sino que el hombre crea en él. Es una cuestión de fe. Algunos, y con razón, dicen que lo verdaderamente grande, maravilloso y hermoso, no es tanto que el hombre crea en Dios, sino que Dios siga creyendo en el hombre.
A mí personalmente, lo que me sugiere a partir de lo que me dices es ¿qué o quién hace que las personas nos preguntemos por la existencia de Dios?, ¿por qué permanece la pregunta y nos sigue inquietando? ¿No será que Dios forma parte de nuestra propia naturaleza, aunque nos resistamos a admitirlo? ¿Quizás es que nosotros formamos parte de Dios, y mientras no nos encontremos con Él no estaremos en armonía? Y es cuando resuenan en mí las palabras del Génesis ‘Y Dios creo al hombre a su imagen y semejanza, varón y hembra los creó’, provocando un sentimiento más profundo que me hace proclamar: ‘Gracias Padre, porque has revelado estas cosas a los sencillos y humildes’.
Ciencia y religión son dos ámbitos del conocimiento humano que se plantean preguntas distintas. El camino del enfrentamiento entre ambos como dos realidades opuestas e incompatibles ya ha sido superado, porque es un enfrentamiento falso de raíz. Aunque subsiste una dificultad que consiste en que para algunos, se sigue entendiendo por ciencia, lo que no es más que ciencia empírica, es decir demostrable, comprobable (principios de verificabilidad y falsificabilidad). Afortunadamente el ser humano y el mundo es mucho más complejo, y para su comprensión no es posible con una reducción a lo meramente empírico (procesos biológicos, fisiológicos, físicos, bioquímicos, etc.), los sentimientos, las emociones, la historia personal, la dignidad del ser humano, la evolución, la civilización, la cultura, etc... Nos remiten a la necesidad de un conocimiento más amplio que nos aportan otras ciencias (en un sentido amplio) y así podemos hablar de psicología, filosofía, teología, etc. El camino de la oposición entre ciencia y fe queda cortado en el momento en que nos encontramos a una persona con un conocimiento científico reconocido (referidos a las ciencias empíricas), y a la vez es un profundo creyente.
De aquí, resaltaría yo, por lo menos para mí, donde dice: “ lo verdaderamente importante y significativo, a mi juicio, es que, no es una simple creencia en una idea, sino que principalmente sea una experiencia personal, es decir, no sólo una convicción, sino algo que tiene tal fuerza en mí persona, que transforma mi propia comprensión de la existencia, mi relación con el mundo, mi pertenencia a una comunidad religiosa con la me siento unido, y mi vida ante una Presencia que me acompaña, me hace más feliz, me hace mejor persona y hace que me sienta salvado, amado, incluso más allá de la muerte”....
Muchas veces dudo de la existencia, de un Dios Todopoderoso, que premia a los buenos y castiga a los malos, que está en todas partes...
Creo que Dios es lo bueno que hay dentro de nosotros.
Desde la Iglesia se da esta interpretación: Dios nos da la libertad para que la utilicemos según nuestro libre albedrío; y hay quien hace bien, pero hay otros que se dedican a fastidiar a los demás, con la delincuencia, los atentados... y son muchas personas las que salen perjudicadas; y entonces nos preguntamos: ¿Dónde está Dios?, ¿Existe Dios?, ¿Pero hay Dios?, ¿Cómo puede ser que nos sucedan tantas calamidades?... La muerte de algún ser querido, un accidente grave, un incendio, una larga enfermedad, el paro... Nos preguntamos: si hay Dios ¿como puede ser, que nos pase todo esto?
Sin duda alguna que nos falla la fe, nos falta mucha fe.
Y José Saramago decía que: \"Dios no existe\" es un invento del hombre, y luego se deja esclavizar por él.